Los edulcorantes artificiales pueden afectar la capacidad del cuerpo para regular el azúcar en la sangre

 

 
Los investigadores están informando que los edulcorantes artificiales pueden afectar la capacidad del cuerpo para regular el azúcar en la sangre, provocando cambios metabólicos que pueden ser precursores de diabetes.
Esa es "la misma condición que a menudo queremos evitar " con el consumo de edulcorantes en lugar de azúcar, dijo el Dr. Eran Elinav, inmunólogo del Instituto de Ciencia Weizmann en Israel, en una conferencia de prensa en la cual se discutieron los resultados.

Los científicos llevaron a cabo un sin número de experimentos, sobre todo en ratones, para respaldar su afirmación de que los edulcorantes alteran el microbioma, la población de bacterias que se encuentra en el sistema digestivo.
Los investigadores sostienen que la mezcla de diferentes microbios, cambia el metabolismo de la glucosa, causando que los niveles suban a lo más alto después de comer y disminuyendo más lentamente de lo que normalmente lo haría.
Cathryn R. Nagler, profesora de patología en la Universidad de Chicago, quien no participó en la investigación, escribió un comentario acompañante en la revista Nature, calificando los resultados como "muy convincentes".
Señaló que muchas condiciones, incluyendo la obesidad y la diabetes, se han vinculado a los cambios en el microbioma. "Lo que el estudio sugiere," ella dijo, "es que debemos dar un paso atrás y reevaluar nuestra extensa utilización de edulcorantes artificiales."
Estudios previos sobre los efectos en la salud de los edulcorantes artificiales han llegado a conclusiones contradictorias y confusas. Algunos encontraron que estaban asociados con la pérdida de peso; otros encontraron exactamente lo contrario, que las personas que bebían refrescos de dieta en realidad pesan más.
Algunos encontraron una correlación entre los edulcorantes artificiales y la diabetes, pero los resultados no fueron del todo convincentes: los que cambiaron los productos podrían tener en la actualidad sobrepeso y estar propensos a la enfermedad.
Si bien reconoce que es demasiado pronto para llegar a conclusiones generales o definitivas, el Dr. Elinav dijo que ya había cambiado su propio comportamiento.
"He consumido grandes cantidades de café, y he utilizado ampliamente edulcorantes, pensando igual que muchas otras personas que por lo menos no sería perjudicial para mí y tal vez incluso beneficioso", dijo. "Teniendo en cuenta los sorprendentes resultados que obtuvimos en nuestro estudio, tome una decisión personal para dejar de usarlos?.
"No creemos que la evidencia que se presenta en los seres humanos sea suficiente para cambiar las recomendaciones actuales", continuó. "Pero espero provocar una discusión sana."
En el conjunto inicial de experimentos, los científicos añadieron sacarina (el edulcorante de paquetes de color rosa de Sweet'NLow), sucralosa (los paquetes amarillos de Splenda) o aspartamo (los paquetes azules de Equal) en el agua potable de los ratones por 10 semanas. Otros ratones bebieron agua simple o agua suplementada con glucosa o con azúcar común de mesa. Después de una semana, hubo pocos cambios en los ratones que bebieron agua o agua azucarada, pero el grupo tratado con edulcorantes artificiales mostraron intolerancia a la glucosa.
Intolerancia a la glucosa, en la cual el cuerpo es menos capaz de hacer frente a grandes cantidades de azúcar, puede conducir a enfermedades más graves como el síndrome metabólico y la diabetes tipo 2.
Cuando los investigadores trataron a los ratones con antibióticos, matando a la mayor parte de las bacterias en el sistema digestivo, la intolerancia a la glucosa se fue.
En la actualidad, los científicos no pueden explicar cómo los edulcorantes afectan a las bacterias o por qué las tres moléculas diferentes de la sacarina, el aspartamo y la sucralosa producen cambios similares en el metabolismo de la glucosa.
A fin de probar la hipótesis de que el cambio en el metabolismo de la glucosa era causado por un cambio en las bacterias, se realizó otra serie de experimentos, esta vez centrándose sólo en la sacarina.Tomaron las bacterias intestinales de los ratones que tenían agua sacarina y les inyectaron en ratones que nunca habían estado expuestos a cualquier sacarina. Estos ratones desarrollaron la misma intolerancia a la glucosa. Y la secuenciación del ADN mostró que la sacarina había cambiado notablemente la variedad de las bacterias en los intestinos de los ratones que lo consumieron.
A continuación, los investigadores recurrieron a un estudio que se estaba llevando a cabo para hacer un seguimiento de los efectos de las bacterias intestinales y la nutrición en la salud a largo plazo de las personas. Para 381 participantes no diabéticos en el estudio, los investigadores encontraron una correlación entre el uso reportado de cualquier tipo de edulcorantes artificiales y los signos de intolerancia a la glucosa. Además, las bacterias intestinales de las personas que utilizan edulcorantes artificiales eran diferentes de los que no lo hicieron.
Por último, reclutaron a siete voluntarios que normalmente no utilizan edulcorantes artificiales y durante seis días les dieron la máxima cantidad de sacarina recomendado por la Food and Drug Administration de los Estados Unidos. En cuatro de los siete, los niveles de azúcar en sangre fueron interrumpidas en la misma forma que en los ratones.
Además, cuando se inyectaron las bacterias de los participantes humanos en los intestinos de ratones, los animales de nuevo desarrollaron intolerancia a la glucosa, lo que sugiere que el efecto era el mismo tanto en ratones como en humanos.
"Ese experimento es convincente para mí," dijo el Dr. Nagler.
Adicionalmente el Dr. Segal menciona que considera- "súper llamativo e interesante ", que las bacterias intestinales de las personas que hicieron parte de la experiencia fueron diferentes de los que no lo hicieron. Esto sugiere que los efectos de los edulcorantes artificiales no son universales. También sugiere medicamentos prebióticos - que consisten en bacterias vivas que se podría utilizar para cambiar las bacterias intestinales a una población que desarrollo la intolerancia a la glucosa.
El doctor Frank Hu, profesor de nutrición y epidemiología en la Escuela de Salud Pública de Harvard que no participó en el estudio, lo calificó como interesante, pero lejos de ser concluyente y añadió que dado el número de participantes, "cree que la validez del estudio en humanos es cuestionable".
Los investigadores dijeron que en una exploración futura podrían examinar el aspartame y la sucralosa en detalle, así como otros edulcorantes alternativos como la stevia.

New York Times, 09.17.2014. pp. A4: Artificial Sweeteners May Disrupt Body?s Blood Sugar Controls